El Dr. Lino Tomasén


Lino Tomasén, el médico con Diploma de Oro que cura sólo con sus manos 

Lino Tomasén es un controversial médico en La Habana que cura con sus manos. Acuden a atenderse con él personas aquejadas con disímiles enfermedades. 

Libro "Dr Lino Tomasén, el Poder Invisible de Curar".Te recomiendo que descargues el libro digital en formato PDF titulado: "Dr Lino Tomasén, el Poder Invisible de Curar". Vas a encontrar cientos de testimonios de pacientes que han quedado muy agradecidos por su sanación. 

Durante años he visitado su consultorio y he fotografiado, entrevistado y encuestado a cientos de pacientes. 

A fines de 2017, Lino Tomasén visitó Miami, Estados Unidos por dos meses. Quienes residen alli lo conocieron en persona y recibiron sus sanaciones. 

A continuación, un artículo del destacado investigador cubano, el ingeniero Jose R. López, que trabajó junto a Lino durante meses con el propósito de estudiar su manera de curar y sobre todo su eficacia. En ese lapso de tiempo recopiló más de mil testimonios de pacientes.


Lino Tomasén, el mejor médico que he conocido.

Por José R. López, 8 de enero de 2009.

Apretada síntesis de observaciones y escritos hechos entre 1989 y 2008. Hecha para formar parte de un pequeño libro que está preparando un periodista cubano.

Lino Bárbaro Tomasén Vera es el mejor médico de los más de 100 que en mis 69 años he conocido lo suficiente como para hacerme una idea aceptable de su eficacia. Pero, como entre esos médicos están algunos conceptuados entre los mejores de nuestro País, al ser Lino superior a ellos, necesariamente hay que colocarlo a él en la posición cimera. 

Además, como conozco las posibilidades reales de la medicina ortodoxa, alopática, oficial, académica, o como se le quiera llamar a la que se estudia en las escuelas de medicina y se practica en los hospitales, y conociendo también que Lino cura o mejora mucho a la mayoría de los desahuciados por esta medicina, resulta inevitable volver a concluir que Lino Tomasén Vera y la Medicina que el practica están por encima del resto de los médicos y formas de tratamiento.

Conocí a Lino Tomasén en 1989, cuando una noche vino a mi casa a solicitar mi ayuda para presentarse en el programa Contacto, de la TV cubana, en el cual yo aparecía con frecuencia explicando temas de nutrición y ejercicios. El objetivo de Lino era informar al pueblo sobre la alta efectividad de la medicina que el practicaba. 

Lamentablemente, ni entonces ni después Lino ha aparecido en la TV cubana. Desde que lo conocí hasta ahora, enero de 2009, he visto a Lino tratar miles de casos y le he llevado o enviado otros cientos, entre los cuales se incluyen varios de mis familiares. Sin embargo, yo no me he tratado con Lino, pues me empeño en mantener mi salud y curarme por mí mismo, lo cual hasta ahora he logrado.

Durante el año 1992 asistí un promedio de tres veces por semana a su consulta en el hospital “Salvador Allende”, más conocido como La Covadonga. Lo hice para estudiar con cierto detalle las características de la medicina que aplicaba Lino y, sobre todo, su eficacia curativa. 

En cerca de mil casos indagué el estado inicial, la terapia aplicada por Lino, el número de sesiones y el estado final, y observé el tratamiento. En un número menor de casos obtuve del paciente una información más amplia, con la cual redacté un testimonio sintético de cada caso, documento que fue firmado por cada paciente y por mí como relator y enviado a cierta instancia gubernamental.

Como consecuencia de esta y otras gestiones, en Octubre de 1992 a Lino se le confirió el diploma oficial de Profesor de Medicina Alternativa, se realizó un acto oficial en La Covadonga en apoyo a la Medicina Alternativa y a Lino. De inmediato, comenzó a impartir un curso, también oficial, a seis alumnos seleccionados por el Ministerio de Salud Pública. 

Cuando viajé a México el 18 de noviembre de 1992 todo parecía ir bien, en cuanto al apoyo especial al trabajo del doctor Lino Tomasén. Lamentablemente, en enero de 1993 Lino Tomasén Vera fue despojado de su condición de profesor oficial y de su cargo como médico del mencionado hospital. Por ello, y como había cientos de pacientes que demandaban sus servicios, Lino comenzó a atenderlos en su casa, lo cual se ha mantenido hasta hoy. 

Cabe aclarar, que aunque en Cuba está prohibido el ejercicio privado de la medicina para los graduados después de 1962, Lino no ha tenido dificultad alguna, porque aparentemente y quizás oficialmente, sus servicios son como “masajista” o, visto desde otro plano, como curandero o brujo.

Vista de la consulta de Lino Tomasén, en La Habana.

Afirmo que Lino Tomasén es el mejor médico que he conocido, probablemente el mejor de nuestro País y uno de los mejores del mundo porque, según mis observaciones y estudios hechos durante más de 18 años:

1. Lino cura o mejora mucho a más del 90 por ciento de los enfermos que acuden a él, cifra superior a la de los demás médicos;

2. Porque logra esta eficacia a pesar de que la mayoría de los que vienen a él por primera vez, ya han sido tratados por otros médicos e instituciones y no han logrado alivio a sus males, o simplemente han sido declarados incurables;

3. Porque Lino atiende todo tipo de enfermedades, mientras que la mayoría de los demás médicos están especializados;

4. Porque Lino cura o mejora mucho a personas que padecen enfermedades que son incurables para la medicina académica, por lo cual solamente ésta sólo les aplica terapias sintomáticas o paliativas;

5. Porque Lino es el que cura a sus enfermos, sin emplear medicamentos ni medios técnicos para el diagnóstico o el tratamiento. A lo sumo y en pocos casos indica emplear alguna planta medicinal;

6. Porque en la gran mayoría de los casos, la mejoría comienza inmediatamente, desde el inicio de la primera sesión y en parte de los casos la curación ocurre en la misma primera sesión terapéutica, mientras que con los demás médicos el paciente, casi siempre, sale de la consulta igual o peor que como entró;

7. Porque, a pesar de que Lino cobra una pequeña suma por cada sesión, el costo total, tanto para el País como para el paciente, resulta menor que el resultante de un tratamiento médico convencional;

8. Porque además, Lino Tomasén atiende cada día como promedio alrededor de 150 pacientes, cifra que ningún médico en Cuba, ni creo que en otras partes del mundo, pueda alcanzar;

9. Porque, más aún, Lino da tratamiento a una parte de sus pacientes por fotografía, algo que muy pocas personas en el mundo pueden hacer. Se trata de personas que por estar muy enfermas y/o distantes les resulta imposible venir a consultarse en persona. Esto no tiene explicación científica, pero hay muchos testimonios y evidencias de que funciona. 

Recuerden que la realidad no tiene que pedir permiso a la ciencia para existir y que lo que el hombre actual sabe es una fracción insignificante de la realidad.

Algo interesante: Lino Tomasén fue la primera persona a la que oí decir que él utilizaba las células del mesénquima humano para regenerar los tejidos dañados de algunos de sus pacientes. Estas son las luego llamadas “Células Madres”, que tanto revuelo y esperanzas han generado. Sólo que Lino no necesita donantes, pues utiliza las del mismo enfermo. Esto me lo dijo Lino hace como diez años, alrededor de 1998, antes de que apareciera en los medios de difusión nada sobre las células madres.

Después de estudiar a Lino durante más de 18 años, de estudiar la medicina, tanto alternativa como alopática, durante más de 30 años, y los fenómenos y personas paranormales durante casi 20 años afirmo: 

Que una parte de lo que Lino hace puede ser aprendido y realizado con más o menos éxito por otras personas, si dedican el tiempo y el esfuerzo necesarios. 

Pero, otra parte de lo que Lino hace es un don suyo. Son facultades extraordinarias o paranormales que Lino posee de nacimiento que no pueden ser adquiridas porque así se desee, cualquiera que sea el esfuerzo y el tiempo que se dedique a intentar lograrlo.

En el Mundo han existido personas extraordinarias que han actuado como médicos, curanderos, curadores, sanadores o como se les quiera llamar, personas que han realizado una enorme labor para aliviar el sufrimiento humano derivado de las enfermedades. 

Destacan entre los grandes: Pachita, la mexicana, el brasileño Arigó, el norteamericano Edgar Cayce y en la actualidad el hindú Sathya Sai Baba. 

Nosotros los cubanos tenemos la suerte de que Lino Tomasén esté con nosotros, actuemos inteligentemente y aprovechemos esa favorable circunstancia.

Me une a Lino Tomasén una gran amistad, le tengo como alguien de la familia y, por tanto, le deseo lo mejor. Pero más allá de los sentimientos, Lino Tomasén realiza una labor excepcional, como médico y es justo, necesario y conveniente que el estado cubano le apoye y reconozca esta valiosa labor que ha venido realizando durante más de 20 años y continúa haciendo con un gran esfuerzo y devoción. 

Piensen esto: Durante ese tiempo Lino Tomasén ha dado cerca de un millón de sesiones terapéuticas a más de ciento cincuenta mil personas diferentes. ¿No es obvio de que merece apoyo y reconocimiento?

José R. López.

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